Algunas fotos son mías, otras no. Por eso llevan el nombre del fotógrafo y, si se dispone del dato, el año de captura. Asimismo se señala si es fotografía analógica (que por cierto me gusta mucho) o digitálica.

sábado, 3 de agosto de 2013


Matías Vieira
2008
Foto Digitálica

MIRADA RETROSPECTIVA
Guillermo Blest Gana

Al llegar a la página postrera
de la tragicomedia de mi vida,
vuelvo la vista al punto de partida
con el dolor del que nada espera.

¡Cuánta bella ilusión que fue quimera!
¡Cuánta noble ambición desvanecida!
¡Sembrada está la senda recorrida
Con las flores de aquella primavera!

En esta hora fúnebre y sombría,
de severa verdad y desencanto,
de sereno dolor y de agonía,

es mi mayor pesar, es mi quebranto
no haber amado más, yo que creía,
yo que pensaba haber amado tanto.

martes, 23 de julio de 2013


Matías Vieira
2008
Foto Digitálica

BÍBLICOS
Eugenio Ibar Schepeler

Por pisarle la cola a la serpiente
que, astuta, le guiaba hacia su objeto,
hallóse nuestro Padre, de repente,
junto a Eva que estaba en el secreto.

Bajo un florido y fresco limonero
lo puso frente a frente del problema,
Adán se sacudió como un plumero,
y, estupefacto, se chupó la yema.

Ella, inclinando el ave de su cuello
bajo el manto de luz de su cabello
velaba las manzanas del jardín.

Adán perdió su honor de caballero…
La culebra enroscada al limonero,
les tocaba entre flores el violín. 


viernes, 12 de julio de 2013

Matías Vieira
2008
Foto Digitálica
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ARREPENTIDO
Egidio Poblete

Entré con paso quedo en la capilla
abierta siempre a la piedad que implora
y ante al altar, en el que la cruz se adora,
doblé muy reverente la rodilla.

Con el respeto con que a Dios se humilla,
arrepentida, el alma pecadora,
se confesaba un hombre a aquella hora,
muy pegada la faz a la rejilla.

Después bajó su rostro el penitente
y oyó la absolución purificante,
con vivas muestras de fervor sincero.

Y, sumisos los ojos y la frente,
juntas las manos, pálido el semblante,
salió, y, de paso, me robó el sombrero. 
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sábado, 18 de mayo de 2013

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Matías Vieira
2005
Foto Digitálica
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IMITACION DE LOPE DE VEGA

Eduardo de la Barra

Pues que me pides que te dé un soneto,
a principiarlo voy en el instante;
y van dos en vanguardia, y adelante,
un verso más, ya está el primer cuarteto.

No sé si va cumpliendo con tu objeto;
mas llega el sexto fácil y triunfante,
y aunque el séptimo no halle consonante
de prisa pasaremos al terceto.

Allá viene el noveno correteando,
el décimo lo acosa y lo persigue,
y sin ninguna conjunción que ligue

al segundo terceto van pasando
y forman trece versos ya completos.
¡Ay! cuán difícil es hacer sonetos!
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jueves, 25 de abril de 2013

Matías Vieira
2005
Foto Digitálica
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CENIZA Y CERA
Daniel de la Vega

Llega inválido el día en que ninguna
batalla nos importa y nos enciende,
y al comprobar que el corazón nos vende,
reñimos para siempre con la luna.

Cierra su alto ventano la fortuna,
y el desencanto a su redil desciende,
y el viajero nocturno al fin comprende
que el camino no lleva a parte alguna…

Hay un ocaso sórdido y desnudo,
y pájaros de sombra en este mudo
Miércoles de Ceniza de la vida,

y aquella mano que brindó por todo,
sólo encuentra sosiego y acomodo
en el umbral de cada despedida…
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lunes, 8 de abril de 2013

Fotógrafo olvidado
1961
Foto Analógica
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NOCTURNO DE SIEMPRE
Benjamín Velasco Reyes

Ay! Este sueño con mi madre muerta
ha dejado mi lámpara encendida;
y este vasto silencio me intimida
como si golpearan a mi puerta.

Hasta la madrugada estoy alerta.
Alguien habla a lo lejos en seguida.
Y oigo sangrar por mi incurable herida
esta angustia que siempre me despierta.

Hundida la cabeza en la almohada
y los brazos en cruz sobre mi pecho
pienso que me hallo inmóvil en la nada.

Pero el silencio de esta hora yerta
sigue sobresaltándome en el lecho
como si golpearan en mi puerta.
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miércoles, 27 de febrero de 2013

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Camilo Vieira
2006
Foto Digitálica
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NO HAY DICHA COMPLETA
Ambrosio Montt y Montt

La que sueña la mente enardecida,
dicha sin amargura, no he encontrado.
Aunque ya voy de caminar cansado
por las sendas del mundo y de la vida.

Aun yo surcaba la niñez florida,
cuando sentí brotar entusiasmado
en mi pecho el amor, y realizado
todo mi anhelo imaginé en seguida.

Una noche de mayo nacarada,
que convidaba a los nupciales lazos,
marcheme a los balcones de mi amada;

para ofrecerle mis ardientes brazos
las rejas escalé y de la morada…
arrojome su padre a garrotazos.
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