Algunas fotos son mías, otras no. Por eso llevan el nombre del fotógrafo y, si se dispone del dato, el año de captura. Asimismo se señala si es fotografía analógica (que por cierto me gusta mucho) o digitálica.

domingo, 20 de octubre de 2013


Matías Vieira
1969
Foto Analógica

EL BUQUE
Braulio Arenas

Mueble del mar que llevas sus aperos.
Quedas, único mueble, en sus mansiones,
asombro de Sirenas y tritones,
que te ven, mueble, de salinos fueros.

Mueble vacío, pájaros viajeros
no se posan ya en ti, pues tus cajones
no conservan del pan esas porciones
que antes diste a estos mismos pordioseros.

No tienes libros en tus anaqueles.
Ni flores, frutas, cintas ni manteles,
ni oro, vino o tabaco tú has guardado.

Este mueble del mar sólo tenía
viejas historias de piratería
en la arrugada piel de su costado.


martes, 24 de septiembre de 2013



Matías Vieira
2012
Foto Digitálica


UN RAMO DE VIOLETAS
Homero Arce

Sé de mundos lejanos, de planetas
habitados por seres o por cosas,
en los que magos de la luz, poetas,
construyen las auroras y las rosas.

Donde hay lunas calladas y secretas
que esperan como naves misteriosas
y mares de aparentes aguas quietas
invistiendo de azul las nebulosas.

No en el tiempo la guerra de los mundos,
no ese clavel de fuego en el vacío,
no los dioses despiertos e iracundos,

sino mi pan, mis cantos y mi lecho,
el jardín con los besos del rocío
y un ramo de violetas en tu pecho.


domingo, 15 de septiembre de 2013


Matías Vieira
2008
Foto Digitálica
AMOR
Hermógenes de Irisarri

Niña, el amor es la tranquila fuente
de líquidos cristales que retrata
el azul de tus ojos, la escarlata
de tus labios y nieve de tu frente.

Ese límpido espejo transparente
miente la calma y la frescura grata:
el caudal en su fondo se desata
con la prisa y la rabia del torrente.

Desde la margen goza y de la orilla
no apartes tu batel, porque se enturbia
el cristal al romperse con la quilla;

porque entonces tu imagen pinta turbia,
y en ese mar infiel en donde bogas
te contemplas, te bañas y te ahogas.


sábado, 3 de agosto de 2013


Matías Vieira
2008
Foto Digitálica

MIRADA RETROSPECTIVA
Guillermo Blest Gana

Al llegar a la página postrera
de la tragicomedia de mi vida,
vuelvo la vista al punto de partida
con el dolor del que nada espera.

¡Cuánta bella ilusión que fue quimera!
¡Cuánta noble ambición desvanecida!
¡Sembrada está la senda recorrida
Con las flores de aquella primavera!

En esta hora fúnebre y sombría,
de severa verdad y desencanto,
de sereno dolor y de agonía,

es mi mayor pesar, es mi quebranto
no haber amado más, yo que creía,
yo que pensaba haber amado tanto.

martes, 23 de julio de 2013


Matías Vieira
2008
Foto Digitálica

BÍBLICOS
Eugenio Ibar Schepeler

Por pisarle la cola a la serpiente
que, astuta, le guiaba hacia su objeto,
hallóse nuestro Padre, de repente,
junto a Eva que estaba en el secreto.

Bajo un florido y fresco limonero
lo puso frente a frente del problema,
Adán se sacudió como un plumero,
y, estupefacto, se chupó la yema.

Ella, inclinando el ave de su cuello
bajo el manto de luz de su cabello
velaba las manzanas del jardín.

Adán perdió su honor de caballero…
La culebra enroscada al limonero,
les tocaba entre flores el violín. 


viernes, 12 de julio de 2013

Matías Vieira
2008
Foto Digitálica
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ARREPENTIDO
Egidio Poblete

Entré con paso quedo en la capilla
abierta siempre a la piedad que implora
y ante al altar, en el que la cruz se adora,
doblé muy reverente la rodilla.

Con el respeto con que a Dios se humilla,
arrepentida, el alma pecadora,
se confesaba un hombre a aquella hora,
muy pegada la faz a la rejilla.

Después bajó su rostro el penitente
y oyó la absolución purificante,
con vivas muestras de fervor sincero.

Y, sumisos los ojos y la frente,
juntas las manos, pálido el semblante,
salió, y, de paso, me robó el sombrero. 
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sábado, 18 de mayo de 2013

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Matías Vieira
2005
Foto Digitálica
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IMITACION DE LOPE DE VEGA

Eduardo de la Barra

Pues que me pides que te dé un soneto,
a principiarlo voy en el instante;
y van dos en vanguardia, y adelante,
un verso más, ya está el primer cuarteto.

No sé si va cumpliendo con tu objeto;
mas llega el sexto fácil y triunfante,
y aunque el séptimo no halle consonante
de prisa pasaremos al terceto.

Allá viene el noveno correteando,
el décimo lo acosa y lo persigue,
y sin ninguna conjunción que ligue

al segundo terceto van pasando
y forman trece versos ya completos.
¡Ay! cuán difícil es hacer sonetos!
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